CELEBRARE LA NAZIONE Grandi anniversari e politiche della memoria nel mondo contemporaneo

Convegno internazionale di studi nei
 150 anni dell’Italia unita VITERBO, 10-12 MARZO 2011

Archivio per 1 Angel Duarte

Abstract Angel Duarte

Dos de Mayo de 1808. Celebrar Espana en el siglo XXI

di Angel Duarte (Un. Girona)

La España de principios de siglo XXI es una nación sin día. Quizá sea, tras la transición y la consolidación democrática (1975-1983), una nación reconciliada con ella misma. Admitamos, ni que sea como mera convención, que estamos hablando de una comunidad de ciudadanos alzada no -como en buena medida ocurría bajo el franquismo- sobre la memoria de una guerra civil con sus victorias y sus derrotas, sus vencedores y sus vencidos, sino sobre un pacto constituyente que establece con claridad y precisión un sistema de derechos y deberes, así como un horizonte descentralizador y una serie de mecanismos perfectamente homologables con los del constitucionalismo democrático liberal más avanzado en materia de prácticas de representación y de establecimiento de espacios de participación en el diseño de las políticas generales. Con independencia de si eso es así -en los últimos tiempos y tras el relevo generacional pertinente se ha activado, con no pocas dosis de virulencia, el debate sobre los aciertos y los desaciertos de la opción reformista, los límites y los logros del paso de la dictadura a la democracia- lo que es seguro es que la sociedad democrática que emana del proceso transicional sigue siendo una nación sin día.

Las posibilidades que se le planteaban a las élites que gestionaron esa larga etapa transicional eran, a grandes rasgos y en materia de fastos conmemorativos de la nación, dos. Las mismas que, en distintos momentos de la España contemporánea se les han planteado, empezando por los diputados constituyentes reunidos en Cádiz en 1810, a las sucesivas minorías rectoras. Por un lado, el ejercicio historicista de mirar al pasado en busca de unos cimientos sólidos en los que celebrar la comunidad de pertenencia. Alternativamente, convertir al propio ejercicio de construcción de un sistema demoliberal en la piedra basal sobre la que celebrar la patria nueva -en suma, algo así como un patriotismo constitucional que diera por cerradas las fracturas previas.

Se optó, tras 1978, y como venía siendo habitual, por una solución ecléctica. Se desechó la memoria republicana -por fraccional- y se procuró hacer limpieza del calendario franquista -por antidemocrática, cuando no por fascista.

Las celebraciones de la nación, mucho más intensas allí donde la nación no tendría Estado -en Cataluña, el País vasco o Galicia-, se movieron, cuando de celebrar a España se trataba, entre el 12 de octubre, día de la Hispanidad, y el 6 de diciembre, día de la Constitución.

En medio de este vacío, y en una coyuntura de creciente discusión a propósito de la idoneidad de los consensos alcanzados tres décadas antes, tuvo lugar el ejercicio conmemorativo del Dos de Mayo de 1808:

 

“El levantamiento del pueblo madrileño el Dos de Mayo de 1808, que marca el inicio de la Guerra de la Independencia, constituye un acontecimiento trascendental en la Historia de España. La lucha contra la invasión napoleónica constituye la primera expresión contemporánea de la Nación española. A la conciencia y el orgullo de pertenecer a una patria con una larga historia común que compartían desde muchos siglos atrás, los españoles vinieron a sumar con los acontecimientos de 1808 la aspiración de convertirse en dueños y artífices del destino de su Nación”.

 

La anterior cita abre la Memoria 2008. Fundación Dos de Mayo. Nación y Libertad. Son palabras debidas no al Jefe del Estado o al Presidente del Gobierno de la Nación sino a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre Gil de Biedma. La intervención intentará poner en evidencia las posibilidades, y los inconvenientes, de celebrar la nación española -sea ésta lo que sea- a principios del siglo XXI.

 

AGUILAR FERNÁNDEZ, Paloma, Memoria y olvido de la Guerra Civil española, Madrid, Alianza, 1996, y Políticas de la memoria y memorias de la política: el caso español en perspectiva comparada, Madrid, Alianza, 2008.

 

Páginas web:

http://www.fundaciondosdemayo.es/media/docs/Fundaci%C3%B3n_Dos_de_Mayo_Memoria_de_Actividades%20_2008.pdf

http://nacionenarmas.secc.es/